• Examinar la cabeza y peinar con el peine de arrastre, es una de las mejores acciones que se pueden llevar a cabo para detectar con rapidez la infección por piojos.
  • Hay que enseñar a los niños que jugar con sus amigos juntando la cabeza es un factor de riesgo (este es el momento de mayor contagio).
  • Los niños siempre deben usar su toalla, peine y cepillos de forma individual y no compartirlos con nadie y mantenerlos separados del resto de productos tanto en casa como en el colegio.
  • Prendas de ropa como gorros, chalecos o bufandas pueden ser también el medio del contagio. Hay que evitar que los niños intercambien estas prendas.
  • Es importante recordar que los piojos se dan con mayor frecuencia en pelos largos. Por ello debemos hacer lo posible para que los niños lleven el pelo corto o recogido.
  • En caso de contagio previo con piojos, lavar todos los utensilios, ropa de cama, toallas, sofás... que hayan estado en contacto directo con los niños con agua caliente, a una temperatura superior a 60ºC. En el caso que lo anterior no sea posible, introducir todos estos productos en una bolsa de plástico y mantenerla bien cerrada, como mínimo, durante 48 horas para garantizar que los piojos que puedan quedar se ahogan definitivamente.